29 oct. 2016

prologo


Día 180.

 Me siento cansada, No sé si es día o noche tengo muchas dudas; no sé si comí o no comí. a veces siento que me pierdo  en mis pensamientos, en las manchas de sangre que marcan mi cuerpo, tengo una ducha  en la habitación, si es que se puede decir habitación esto es más un cuchitril, no me quiero bañar porque hay veces que incluso el agua lastima mi cuerpo siento como las gotas de agua en mi piel me cortan como mil cuchillas que me hacían doler con tanta fuerza, pero más me dolía era  mi mente,;estar en  4 paredes, 1 puerta y una pequeña rendija para la ventilación  una habitación de 3x4  estaba dudosa, creo pero la verdad tenía unas ganas de morirme .

Solamente tengo un montón de libros que a veces leo para no olvidarme de mi lado humano o que alguna vez solía leer, tenía además un visitante que me deja a veces comida bueno no era perfecto, pero a veces la traía siempre o tampones a veces me daba en cajas grandes ni siquiera los podía usar, se lleva la basura para que no salgan los gusanos. pero  no todo en él  era perfecto, el desgraciado las mayoría de las veces abusa de mí, a veces 3 veces al día o 4 o 5 o mas no lo sé ya había perdido la noción del tiempo solo sabía cuándo el había acabado ni siquiera sabía si estaba embarazada o no, a veces sentía que no quería hacerlo, pero si estaba de malas simplemente me golpeaba, habían momentos que hablaba conmigo, … la verdad de todo esto era difícil de explicar , ya hay muchas cosas que no sé si eran verdad o eran mentiras, solo se  de donde provienen los primeros homo sappiens, o cuantos países hay en el mundo pero tanto recordar mi humanidad hacia que   mi cabeza me doliera de solo pensarlo.

¿ cómo fue que llegue a este lugar? Yo también quiero saberlo, pero saben en mi interior si lo sé, pero no lo logro llegar a poder asimilarlo.
Me duele, siento como el dolor recorre mi cuerpo, me duele todo el cuerpo incluso me duele pensar; ya mis lágrimas no brotan de mis ojos, mis ojos se secaron complemente, dejaron de brotar desde el día 50 aproximadamente cuando supe que no tendría vuelta a atrás. mi visitante me dice siempre que me lo merezco, ¿pero en verdad lo merezco? ¿merezco que me trate así? ¿Tan mala fui en mi libertad para merecer este castigo? Al menos se puede decir que mi cuerpo está activo gracias al sexo y en algunas conversaciones que mantenía con él era lo único que no me incomodaba de sus visitas, hablar era lo que no me enloquecía.
De lo demás eran golpes y sexo, pero el sexo sería algo permitido por dos personas, no por una muñeca que no siente nada ni el frio ni el calor. Yo deje de sentir hacia tanto tiempo; antes lloraba cada vez que me tocaba, pero aprendí a que si lloraba más me dolía así que simplemente me tenía que recordar ese último momento de felicidad de mi vida… la verdad no fue de felicidad, pero en verdad era algo que congele en mi mente, ese último beso el último beso con mi amado …  “And love Oh, love I’ll be a fool For you, I’m sure You know I don't mind Oh, you know I don't mind” … cantaba en un hilo de voz…sonrei, pero no era de la felicidad si no de la melancolia, -  te extraño - decía mientras jugueteaba con mis dedos en el piso, mirando el techo blanco, quiero morir ¿puedo hacerlo?

Voy a morir, ya no somos dos extraños en la noche… ja.

16 oct. 2016

sueños



- ¿si desaparezco? pregunte triste. - me muero, pero siempre supe que tu no eras de este mundo, y moriré aceptando ese destino, dijo el mientras me acariciaba el rostro mire su mirada determinada.

 

- no quiero que mueras, si muero se feliz, feliz para mí. lo siento por arrastrarte a este lugar. dije triste

 

- tu no me arrastraste a ningún lado, yo estoy acá porque quiero porque eres mi razón de ser, y si volviera a pasar lo haría una y otra vez. dijo el mientras me abrazaba más fuerte.

 

- te amo mi idiota, desechas tu vida por mi culpa. dije entre lágrimas.

 

- no, sin ti no tengo vida, mi princesa dijo el mientras tomaba mi mano y la besaba- duerme dijo mientras me rodeaba con fuerza - tengo frio dije mientras lo rodeaba con mis brazos - tranquila, parece que no estas acostumbrada al frio dijo el sonriendo

 

- donde yo vivo es más seco y es frio, pero no a este nivel, no entiendo como tu estas tan cómodo dije envidiándolo de cierta forma.

 

- la verdad, desde niño iba a patinar sobre hielo, y los inviernos donde vivo a veces son de esta forma, pero siempre desde que nací he estado en el frio y además creo como soy una criatura de sangre fría, está en mi sobrevivir de esta forma dijo el sonriéndome, yo le saque la lengua y me acomode para dormir.– todo ser de sangre fría necesita los rayos del sol para sobrevivir, dije sonriéndole, el me sonrió y me beso la frente, había dormido sin más agitaciones al despertar me había encontrado sola en la cama, fui a asearme y encontré la habitación un poco se puede decir que más diferente a como habíamos llegado.

 

- hola. ¿cómo sigues? pregunto rubí sonriéndome usaba dos coletas y un vestido color rosado a la altura de las rodillas y unos zapatos de color bueno alguna vez fueron blancos, pero estaban ya gastados por el tiempo con unos calentadores rosados


- mejor y ¿qué paso acá? dije mirando que habían cambiando algunas cosas, acomodado unos bombillos aparentemente el grifo ya no goteaba entre otros

- tenía tiempo que un chico no ayudaba y tu esposo es perfecto, acomodo los bombillos le quito el ruido a la puerta arreglo las llaves rotas de la casa, es perfecto dijo ella sonriendo.

- perfecto, perfecto. pero no para mí. dije algo triste al acordarme de ese suceso,-

 
- entiendo, tú me recuerdas mucho a un amigo, siempre quejándose de que no se merece nada, cerrado a las oportunidades, siempre ayudando a los demás, e ignorando sus necesidades. Dijo ella sonriendo.

- creo que es algo de familia, sabes… somos así, mi hermano y yo, dije mientras jugaba con mi cabello, en el último tiempo no me había dado cuenta que mi cabello había cambiado un poco, y mi piel también ya no era ese pedazo de papel traslucido pecoso, estaba rosada y mi cabello era más dorado como el oro, - sabes es raro, pasar este tipo de transformación. dije sonriéndole…


- ¿transformación? Pregunto ella confusa. – el amor me cambio, la verdad no me lo iba a imaginar si lo decía de esta forma, pero estoy cambiada esta aventura me ha hecho darme cuenta de lo que soy, como tú dices siempre pensando en no merecerme nada y cerrada a las oportunidades, siempre pensé que no merecía a alguien, era una persona dependiente a mi hermano. pero si te contara lo que he pasado no me lo creerías. dije sonriéndole

- la verdad, puede que te crea. todos aquí tenemos secretos. dijo Rubí mirándome.

- secretos, sonreí con esa palabra. la verdad, no es un secreto más bien es algo que no debió pasar. dije pensando.

- pero es secreto, hay personas que no son de este lugar y personas que no deberían estar en este lugar, pero lo están. dijo ella mirándome fijamente, por un momento sentí un escalofrío, acaso mi nueva aliada era una enemiga? si tan solo era una niña pequeña ella me sonrió. -¿ qué ocurre? parece como si hubieras visto un fantasma, le devolví la sonrisa negando con la cabeza - nada, nada en verdad...


todo era sospecho, pero temor … ¿ de una niña? acaso. le tenía en verdad miedo o solo simplemente era el temor de darme cuenta que ella tenía razón.

Al pasar los días ella era extraña, habian muchas cosas de ella que no cuincidian, sus palabras, era una chica refinada, sus manos eran delicadas, se notaba que no habia sido criada en la calle, y en todo el lugar era la única asiática.
- te has dado cuenta que Rubi es extraña? le dije A Ronan,
- deja de estar imaginado cosas, es una niña normal dijo el hundiéndose entre hombros. yo lo mire algo no era normal.

10 oct. 2016

el final



- adiós, gracias por no mirarme con repulsión dijo el sonriéndome tan amable, sus manos se fueron separando de mi rostro y  poco a poco se fue mostrando su rostro como era , las vendas viejas,  la piel negra, su cabello fue perdiendo brillo poco a poco frente a mí , mientras la tormenta arrasaba con mi alrededor, me cubrí los ojos para protegerme fueron los 10 minutos más largos de mi vida sentía como mi cuerpo era golpeado por ráfagas de viento y arena, gritaba su nombre llamándolo Khaldun, pero no podía, no podía ni siquiera abrir la boca, me cubría todo mi rostro para evitar que entrara arena, sentí un golpe fuerte en mi cabeza que me hizo perder el conocimiento.

 
 al despertar cuando la tormenta se había calmado estaba en el desierto, a las afuera de la ciudad, podía ver las casas a los lejos, estaba cubierta de arena y me sacudí, busque mi bolso y aun llevaba el vestido blanco de aquella tienda busque a mi alrededor estaba rodeada de escarabajos que se escabulleron en la arena, había uno que no se iba, me dio miedo, pero recordé las palabras de Khal, solo era un simple bicho, al acercarme más a él, me di cuenta que no era ningún insecto,  era un hermoso escarabajo de piedras brillantes color verde... al tocarlo sentí que era de Khaldun.. Miré el cielo buscando respuestas, Anubis... jamás pensaba que existiera nos dioses sonreí mientras me llevaba el escarabajo a mi pecho, y decidía ir a caminar hacia la ciudad.

 
5 meses después.

quien imaginaria que después de todo lo que había pasado era otra y había decidido quedarme, me quede En Egipto en un mercadito del Oeste, cerca de lo que fue entonces mi hogar en mi vida pasada hacia unos años o mejor dicho siglos, seguía viviendo en mi bote como una nómada,  pero este se quedó encallado en un lago cercano, mi cabello creció y se oscureció como la noche, lo tenía tan largo que parecía que en menos de un año lo tendría hasta las rodillas o más, siempre que despertaba cada día me sentía con la esperanza de volver a ver a Khaldun no era una simple esperanza o añoranza de un tal vez, me lo decía el futuro, mis visiones,  pero  no sabía cuándo seria ese momento si era en la próxima vida o en esta o en 10 vidas más adelante.

pero este viaje me ayudo a muchas cosas, aprendí a vivir con mi don y a tenerlo a mi favor, era la adivina más famosa de todo Egipto, y mis historias falsas o verdaderas eran creídas por todos, ya no era la misma loca en México recetada para evitar alucinaciones, acá era la Adivina Amunet, mi pequeña tienda era una especie de carpa llena de telas de colores, yo usaba siempre vestidos largos con corte Egipto como las antiguas doncellas

 

primero pensar que era una chica que solo usaba pantalón de mezclilla y camisas, a pasar a ser alguien que usaba vestidos hermosos y delicados, y a medida que paso el tiempo, me encontré con que  estaba acostumbrada a ello, era como si las había usado toda mi vida, inclusive se me olvidaba usar la ropa interior muchas veces, me sentía cada vez como fui en mi vida pasada poco a poco sentía como mis memorias volvían a ser más nítidas, a veces venían los niños a mi tienda a escuchar las historias de como una princesa libero a su príncipe de su condena, ellos siempre preguntaban si acaso eran mentiras y que jamás lo habían leído eso en ningún cuento


- de esa forma comienzan las leyendas, yo lo cuento, luego ustedes a sus amigos y así. Dije a una niña pequeña de cabello negro

 

- ¿porque tú eres diferente a nosotros? a veces hablas un idioma extraño y no dijiste que eras de otro país? dijo la niña

 
- la verdad si, eres rara Amunet, eres extraña demasiado... ¿en verdad tu conocías este idioma? dijo la otra niña

 

- bueno, es la facilidad se puede decir, ustedes saben que yo soy extraña dije sonriendo ellas se rieron también. Vi una silueta de alguien frente a la puerta.

 
- Amunet? pregunto el hombre.

- tu, eres... dije asombrada.
- ¿esas son tus hijas? pregunto el hombre... lo siento por haber llegado tarde, dijo el chico sonriendo apenado y triste.

- no, solo han pasado 5 meses desde la última vez que te vi... además, Khaldun sabía que vendrías, te estuve esperando parece como si hubiera pasado una eternidad- dije entre lágrimas, lo mire detallándolo, mire sus ojos diferentes su cabello largo y negro, vestía un jean y una camisa blanca.

- te estuve buscando desde que desperté, te busque en México, en muchos lugares, pero jamás me imagine, demonios... No sabía que te encontraría aquí mismo. Dijo el corriendo hacia mi abrazándome podía escuchar las risitas de las niñas, - creo que deberían ir con sus madres mis niñas, dije sonriendo apenada ellas se rieron y salieron de la tienda corriendo.

- te amo. Prométeme que nunca me dejaras dije sonriendo entre lágrimas, su piel era cálida nada que ver con la última vez que lo vi, su cabello largo y negro me encantaba, su alma era el no era un fantasma ni una visión, esta vez él era real.

- nunca mi princesa... quiero conocer el mundo dije riendo
- ¿me permites mostrármelo a mi lado? dije sonriendo. Él sonrió. - ¿tendremos bebes como los que salieron? dijo riendo


- todos los que quieran... pero creo que no entraran todos en mi barco dije sonriendo

- buscaremos uno más grande me beso el lentamente.

FIN