16 oct. 2016

sueños



- ¿si desaparezco? pregunte triste. - me muero, pero siempre supe que tu no eras de este mundo, y moriré aceptando ese destino, dijo el mientras me acariciaba el rostro mire su mirada determinada.

 

- no quiero que mueras, si muero se feliz, feliz para mí. lo siento por arrastrarte a este lugar. dije triste

 

- tu no me arrastraste a ningún lado, yo estoy acá porque quiero porque eres mi razón de ser, y si volviera a pasar lo haría una y otra vez. dijo el mientras me abrazaba más fuerte.

 

- te amo mi idiota, desechas tu vida por mi culpa. dije entre lágrimas.

 

- no, sin ti no tengo vida, mi princesa dijo el mientras tomaba mi mano y la besaba- duerme dijo mientras me rodeaba con fuerza - tengo frio dije mientras lo rodeaba con mis brazos - tranquila, parece que no estas acostumbrada al frio dijo el sonriendo

 

- donde yo vivo es más seco y es frio, pero no a este nivel, no entiendo como tu estas tan cómodo dije envidiándolo de cierta forma.

 

- la verdad, desde niño iba a patinar sobre hielo, y los inviernos donde vivo a veces son de esta forma, pero siempre desde que nací he estado en el frio y además creo como soy una criatura de sangre fría, está en mi sobrevivir de esta forma dijo el sonriéndome, yo le saque la lengua y me acomode para dormir.– todo ser de sangre fría necesita los rayos del sol para sobrevivir, dije sonriéndole, el me sonrió y me beso la frente, había dormido sin más agitaciones al despertar me había encontrado sola en la cama, fui a asearme y encontré la habitación un poco se puede decir que más diferente a como habíamos llegado.

 

- hola. ¿cómo sigues? pregunto rubí sonriéndome usaba dos coletas y un vestido color rosado a la altura de las rodillas y unos zapatos de color bueno alguna vez fueron blancos, pero estaban ya gastados por el tiempo con unos calentadores rosados


- mejor y ¿qué paso acá? dije mirando que habían cambiando algunas cosas, acomodado unos bombillos aparentemente el grifo ya no goteaba entre otros

- tenía tiempo que un chico no ayudaba y tu esposo es perfecto, acomodo los bombillos le quito el ruido a la puerta arreglo las llaves rotas de la casa, es perfecto dijo ella sonriendo.

- perfecto, perfecto. pero no para mí. dije algo triste al acordarme de ese suceso,-

 
- entiendo, tú me recuerdas mucho a un amigo, siempre quejándose de que no se merece nada, cerrado a las oportunidades, siempre ayudando a los demás, e ignorando sus necesidades. Dijo ella sonriendo.

- creo que es algo de familia, sabes… somos así, mi hermano y yo, dije mientras jugaba con mi cabello, en el último tiempo no me había dado cuenta que mi cabello había cambiado un poco, y mi piel también ya no era ese pedazo de papel traslucido pecoso, estaba rosada y mi cabello era más dorado como el oro, - sabes es raro, pasar este tipo de transformación. dije sonriéndole…


- ¿transformación? Pregunto ella confusa. – el amor me cambio, la verdad no me lo iba a imaginar si lo decía de esta forma, pero estoy cambiada esta aventura me ha hecho darme cuenta de lo que soy, como tú dices siempre pensando en no merecerme nada y cerrada a las oportunidades, siempre pensé que no merecía a alguien, era una persona dependiente a mi hermano. pero si te contara lo que he pasado no me lo creerías. dije sonriéndole

- la verdad, puede que te crea. todos aquí tenemos secretos. dijo Rubí mirándome.

- secretos, sonreí con esa palabra. la verdad, no es un secreto más bien es algo que no debió pasar. dije pensando.

- pero es secreto, hay personas que no son de este lugar y personas que no deberían estar en este lugar, pero lo están. dijo ella mirándome fijamente, por un momento sentí un escalofrío, acaso mi nueva aliada era una enemiga? si tan solo era una niña pequeña ella me sonrió. -¿ qué ocurre? parece como si hubieras visto un fantasma, le devolví la sonrisa negando con la cabeza - nada, nada en verdad...


todo era sospecho, pero temor … ¿ de una niña? acaso. le tenía en verdad miedo o solo simplemente era el temor de darme cuenta que ella tenía razón.

Al pasar los días ella era extraña, habian muchas cosas de ella que no cuincidian, sus palabras, era una chica refinada, sus manos eran delicadas, se notaba que no habia sido criada en la calle, y en todo el lugar era la única asiática.
- te has dado cuenta que Rubi es extraña? le dije A Ronan,
- deja de estar imaginado cosas, es una niña normal dijo el hundiéndose entre hombros. yo lo mire algo no era normal.

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