28 mar. 2015

continuacion

Ella había amanecido de nuevo en mi cama, era la madrugada y ella dormía encima de mi, no podía evitar esa tentación de abrazarla, de hacerla mia, me hacia sudar frio, imaginar todo lo que había pasado tan solo esa tarde me ponía nervioso, sentir su pequeño cuerpo su pecho, su mirada tentadora que mostraba tanta pasión encerrada, pero ya ese primer beso había sido arrebatado en su propia cara, por su mejor amigo, zaid estaba cavando su propia tumba, decidi rodearla con los brazos, seguía sin despertar, demonios tenia un sueño demasiado pesado, me decía en mi mente, deslize mis manos por dentro de su camisa subiendo, subiendo…
-       Demonios Ronan, controlate… no soy un niño para hacer tales cosas con ella indefensa… me revolvía poco a poco cada demonio que despertaba en mi interior, había estado incluso con mujeres mejores y nada pasaba, nada del otro mundo solo cosquillas y ya, pero con esa niña todo mi cuerpo se agitaba, mis pensamientos eran inclusos mas sucios que los que alguna vez llege a pensar, era un morbo entre amor y deseo, la amaba y la deseaba era una combinación letal para mi….
-       Evelinne, mi nombre es evelinne,  balbuceaba ella…. Entiéndelo… de pronto se monto encima de mi –ella estaba en un sueño, estaba moviéndose como si nadara.. dios mio! Esta niña estaba loca, me decía en mi mente ya no me quedaba cabello que arrancarme de las ganas que aguantaba y mas ella frotándose contra mi cuerpo, era evelinne? Cierto ese era su nombre, ya se me había olvidado incluso, me deslize de debajo de ella y le deje un muñeco de almohadas para que lo fastidiara y me encerre en el baño corriendo.
Me mire al espejo y podía ver un espanto todo sudado de los nervios y palido  y debajo de mi pantalón una erección que no se podía ocultar.
-       Demonios evelinne, me la has puesto demasiado dura, esa pequeña demonio con trastorno de sueño, en un momento esta gritando y en otro momento esta nadando en un mar, pero como me encanta… la adoro esa niña, me siento un enfermo jamás en mis años tenia que caer a estos momentos de desesperación, - me dije a mi mismo mientras frotaba mi miembro con mis manos intentando aliviar aquella presión que en ella sentía.

A la mañana siguiente, termine durmiendo en el piso, luego de pasar toda la madrugada masturbándome sin parar en el baño como no lo había hecho en ningún momento nisquiera de mi adolescencia con frio y con una vecina un tanto escandalosa, me di una ducha fría y me coloque una de mis mejores camisas con unos buenos zapatos y pantalones, Sali de la habitación dejándola a ella en su cama, la sirvienta me vio y se hizo la que no había visto nada, ella tenia un concepto de mi intachable, pero si se hubiera enterado lo que había pasado esa noche en mi baño quedaría mi imagen tachada, la deje en su cama, ella se veía tan inocente delicada sus piernas palidas y con cicatrices me parecían hermosas, su forma en abrazaba su almohada era la cosa mas linda, ella era lo mas lindo que jamás había visto. Sali de la habitación justo para el despacho de papa.

-       Estas madrugando, dijo el mientras dejaba a un lado el periódico.
-       La verdad si, quería ver como la pasaste en la fiesta anoche? Dije mientras me sentaba frente a el
-       Lo típico, se embriagaron pelearon… lo normal ¿Qué puedes esperar de la mafia reunida en el mismo lugar? Dijo el riéndose, yo me rei, luego el se puso serio – la bastarda … ella esta aun con el, me dijeron, ella vive la vida de prostituta de gala según ella, esta con el y me quieren robar los clientes, aunque ella nunca fue una buena negociadora y solo se los folla y a la final nunca quedan en nada y tienen que buscar la forma de matarlos, él eligio una mala negociadora, pensando que tendría nuestra sangre dijo el riéndose
-       Pero papá, recuerda… ella aun.. a lo que el interviene
-       Pero Anouchka, ella demonios, si tuviera su edad me casara con ella, ella si es mi hija … sabe hacerle la vida pedazos a los que desea, y eso que es débil, la engordamos un poco mas y esos huesitos demostraran el propio poder que si ella quisiera me mataba a mi sin yo darme cuenta, tiene potencial.. dijo el alegremente
-        Pero padre, ella no es tu hija … ella es evelinne, una niña huérfana, ella esta atormentada de todo eso, ella nisiquiera quiere vivir como vive, y tu la quieres como una pieza de ajedrez, dije enojado.- ella ahora la protejo yo, y te lo digo padre tu la mandas a matar a alguien y lo hare yo por ella, no quiero ver sus manos llenas de sangre… dije  desafiándolo sin quitarle la mirada de encima a mi padre el solo sonrio.
-       En tan poco tiempo Ronan el despiadado de la ciudad termino ilusionado de una pequeña niña? Nunca pensé que veria este momento. Dijo el riéndose estruendosamente
-        No es lo que crees padre, no lo quiero de esa forma, solo quiero que la estadia que ella tiene en este momento.. yo bueno… se me enredo la lengua en ese momento. Mi padre aun seguía muerto de la risa, Sali de la habitación enojado. Desde el otro lado del pasillo aun escuchaba su risa,rumbo hacia la escalera la mire ella estaba del otro lado del pasillo vestida completamente de blanco un vestido delicado color blanco con el pelo suelto y una cinta como bandana.. todo era perfecto… solo con unas botas militares convinandolas con el vestido, algo que me dio bastante risa.. ella se me acerco algo timida.
-       Tengo algo que decirte… dijo ella mientras jugaba con el ruedo de su vestido
-       Te ves bien, dije sonriéndose.
-       Gracias creo, pero en verdad tengo que decirte algo de mi vida.. dijo algo nerviosa ella,  mientras miraba a su alrededor, era algo importante su rostro lucia preocupado.
-vamos primero a desayunar y luego me lo dices si? Porfavor dije mientras bajaba, ella estaba atrás llamándome y luego me siguió al comedor ambos nos sentamos en los extremos, luego llego mi madre seguida de mi padre y ambos se sentaron en sus respectivos puestos empezamos a comer cada uno la mire y comia como un cerdito se servia de todo, huevos, tocino, pan, frutas, era increíble la cantidad de comía que ella comía, después termino de comer y me miro sonrojada, yo me sonríe, al terminar del desayuno nos encontramos en la entrada.
-tengo que decirte algo… dijo ella a lo que yo la interrumpí.
- me lo dirás en un sitio especial que quiero llevarte dije mientras la tomaba del antebrazo y la llevaba a mi carro

- pero espera… dijo ella la monte en el carro y nos fuimos hacia aquel lugar que tanto me gustaba salimos de la ciudad por el camino del la costa este, ella estaba maravillada del paisaje y yo mirándola, el sol iluminaba su rostro la lleve hasta donde los arboles empezaron a tupirse mas dejando ver una campiña.

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