- como quieres que los mate? Dijo el ofendido - son animales sagrados, más bien deberías comer uno de estos - te ayudara a tu
fertilidad, agrego el riéndose- vanessa seguía encima del mostrador asustada y el se dirigió hacia dijo el vestidor mientras los agarraba como si nada y les hablaba como si fueran humanos - ¿ ves,? Son inofensivos.- mientras acariciaba un puño que tenía en su mano -
- ¡apartarlos de mi, apartalos! no soporto las cosas que se arrastran
y ... dijo asustada mientras subía sus piernas en el mostrador, al menos era de
madera y no de cristal - el se sonrió con picardía- ellos son buenos aquí, nosotros los consideramos nuestros protectores, si mato algún escarabajo seria como condenarme al infierno- aunque más de lo
que estoy, es imposible- dijo el en voz baja - mira son inofensivos- el los exhibía como si fuera un ramo de flores- en nuestras
tumbas los colocan- ¿sabias eso? uno dentro donde iría nuestro corazón- en joyas¿ entiendes? Pregunto - ella asintió nerviosa. algunos creian que ellos eran los que abrían las puertas para ver
si nosotros éramos dignos de la vida eterna en el infierno o el cielo,considerados como nuestro pasaporte al cielo y la inmortalidad..- relataba el sonriendo jugando de mano en mano con los animalitos
- ¿y si no eras digno?... pregunto con curiosidad .
- terminabas trabajando en una tienda de segunda mano en el lugar menos transitado por toda la eternidad- dijo él bromeando - ,ella lo miro detenidamente ¿ acaso su rostro había cambiado ? De forma perfilada con polvo color terracota era como si hubiera sido pintado cada vez mas de mejor forma - con un delineado azul, en su rostro que cada vez cambiaba más
las veces que lo intentaba detallar - de pronto , unos golpes salvajes azotaron las ventanas
¡veo que no podrás salir..,- dijo el mientras se asomaba detrás de las cortinas de una de las ventanas, - hay una tormenta de arena,- ya veo por qué los escarabajos buscaron refugio- dijo el sonriendo mire donde estaban los
escarabajos y donde debía estar mi camisa .¿donde están?¿a donde fue camisa?... ¿ la tengo puesta? Se preguntó- no la tengo, estoy… demonios, dijo ella apenada buscando como taparse - primero una tormenta de arena en el lugar menos probable que hubiera una tormenta y ahora.. ¿esto? el se dirigió
hacia ella y coloco sus manos en la cintura - vanessa quedo paralizada mirando sus ojos brillantes
- tú.., dijo él mientras me bajaba del mostrador y se retiraba - vanessa se sorprendió - Khaldun? Pregunto ella sorprendida - ¿ qué dije ? Penso ella ante esa palabra. El se sorprendio..
- lo siento, no se lo que dije- disculpa si te ofendí- .. Dijo apenada evitando mirarlo.
- será mejor que uses el vestido si no tienes ropa - porque creo que los escarabajos se comieron tu camisa dijo él hundiéndose en los hombros ..
- mi... yo.. esta bien.. dijo ella avergonzada tartamudeando al verse sin camisa con el pantalón abierto y a mitad de los muslos -
- no te aavergüences, no serias la primera mujer que aparece así antes mis ojos - además no estas completamente desnuda .. bromeo el- entre saltos vanessa trataba de no tocar algunos de los escarabajos que aún estaban en el piso y fue al vestidor a buscar el vestido-
- quien pensaría que esa chica pronunciará, un
nombre que había sido sepultado con un pasado, un pasado maldito. "Khaldun, El inmortal" su
nombre significaba bien lo que era, un ser inmortal maldito por una desgracia- y solo por un perdón tenía una mínima oportunidad de ser feliz.
Esa mujer con ese
lunar en su abdomen, le recordaron a su amada, una piel desnuda y joven no la había visto en tanto tiempo, hacían varios años sin ver a alguien así, incluso varias mujeres habían entrado a su tienda y desvestido frente al espejo sin importarle - pero ver esa marca hacia que todo fuera distinto - como el primer momento que ella entró y el sintio que era ella - el se miro los guantes, los miraba sorprendido- unos guantes que evitaban el calor habían fallado en el momento que el la tomó de la cintura - sintiendo el delicado calor humano de la chica traspasar los.guantes, era lo que el
no podía controlar, ya todo el cielo y el infierno sabían quién era la joven, inclusive los
escarabajos guardianes de los muertos habían despertado de su largo suelo. El miro la estatua de anubis a su lado
- ¿Es así como se debe tener el corazón latiendo o es un reflejo? había
olvidado como era esto, le dijo a la estatua.. - Oh Amunet, mi misteriosa doncella. Cómo la diosa que lleva tu
nombre- el veía a la chica correr y no podía evitar sonreír -
Vanessa salio del vestidor con su largo cabello batiéndose
cuando caminaba como el trigo florecido o como las dunas del desierto con la brisa- el hombre la miraba sonreír nerviosa, pensar que ese vestido se amoldaba a su silueta perfectamente, aunque ese vestido quedaba perfecto sin ropa interior, como
se acostumbraba a usar, pero si le decía eso a la chica su
rostro se volvería tan rojo como sus labios. La joven era diferente a como
había sido recordada, claro sus rasgos principales habían cambiados incluso en su modo de ser, pero su esencia inocente y pura existían aún, habia cambiado sus cabellos negros hasta la cintura por finas ondas doradas y largos, pero su marca siempre estuvo- ese hermoso lunar que siempre tuvo al costado, que ella tapaba con tanto recelo- él era el único que pudo verlo.
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