4 mar. 2017

capitulo 5


Al otro día fue diferente, me desperté y fui a darme una ducha, peine mi cabello en dos trenzas y me coloque el uniforme todo era sistematico, mi uniforme era  una falda de pliegos de color morado y un blazer negro debajo de ella una camisa de color blanco con unas medias negras encima de la rodilla. yo me mire en el espejo, lo que había pasado era extraño Nicolai, no se puede fijar en mí en ese sentido tan solo mirarlo era incomodo, mire mi reflejo en el espejo, era alta y delgada apenas si llegaba a copa B y mi cabello era largo y rebelde el cual vivía mayormente con friz y despeinado, no usaba maquillaje o joyas por lo que siempre tenia ojeras marcadas durante la mayoría de los días,  el cual no era la típica protagonista de historia romántica hermosa y sexy más bien de terror como la familia de Drácula, tenía el cuerpo torneado porque practicaba deportes, pero no era algo que se puede decir que era irresistible ni siquiera el más desesperado del salón me fastidiaba, solo era una ñoña pobre y sin sentido de la moda en esta historia, donde ni siquiera tenía un amigo de mi edad, la única era la profesora porque ella entendía lo desadaptada social que era yo, porque ella fue un tiempo así hasta que la pubertad la ataco y los chicos les llamo la atención pero a mí no me ataco la pubertad ni me atacaría ya que tenia dieciséis .

Al llegar a la hora del desayuno fui a tomar solamente agua y un trozo de pan, demonios con esta dieta terminaría en el hueso pensé , estaba pensando dejar la escuela para volver a la escuela pública, y poder tener un trabajo de medio tiempo, pensaba mientras  saboreaba el pan con tanta hambre sentí una presencia a mi lado.

- hola, ¿quieres un poco de tortilla? dijo Nicolai mientras me ponía un trozo grande tortilla de papas con unas tostadas a un lado mire el plato, la tentación tortilla de papas no podía evitar saborearme.

-no gracias- dije con orgullo mientras mi estómago rugía salvamente, - tu estomago dice lo contrario. - demonios, eso es el clima-  dije evitando comer lo que me daba.

- cómelo, si no me tocara botarlo-  dijo el mientras lo quitaba de mi lado.

- ¿qué planeas conmigo Profesor Nicolai Woznessensky? dije mientras lo desafiaba con la mirada.

- mira, no quiero hacerte nada malo, ¿porque desconfías tanto de mí? dijo mirándome con esos penetrantes ojos verdes que me hacían temblar no sabía por qué.

-  porque eres una niña buena, no deberías dejar la escuela por problemas financieros graduarte en este lugar puede abrirte muchas puertas. dijo el mientras se dirigía a comer su comida.

- mentira no es, ¿pero ¿qué voy a hacer?  aún queda un año y siento que voy a ahogarme en problemas-  dije mientras comía la tortilla, demonios que delicioso estaba no pude aguantar de soltar un gemido demonios extraña este sabor.

- ¿tenías tiempo sin comer eso? dijo el sonriéndome mientras colocaba en mi plato un waffles.

- no puedo comer tanto-  dije mientras picaba la tortilla haciéndome la digna.

- míralo  como un regalo, mas bien un adelanto , dijo el sonriéndome mientras se levantaba, recuerda pasar más tarde por mi salón, quiero que me ayudes en algo, eso sí, lleva tu bata de laboratorio dijo el sonriéndome ¿Porque tanta amabilidad? no lo entendía, en clase era un odioso, pero ahora lo veía diferente, al ir a clases que era matemática mire a mi alrededor todos estaban tensos.

- ¿sabes lo que paso? dijo Sandy mientras se sentaba a mi lado, ella era la chismosa del salón, pero no era mala amiga solo no tenías que contarle algo intimo tuyo, porque lo sabían todos.

- ¿qué cosa? dije sin ponerle atención.

- ayer en la tarde el club de deportes, estaban haciendo sus prácticas para el maratón, escucharon ruidos por el bosque. Parece que es pie grande el que esta suelto. dijo ella sonriéndome, y dicen que no es la única vez que lo ven y cada vez que lo ven sucede cosas malas. dijo ella poniéndole misterio.

- ¿qué cosas? dije sonriéndole siguiéndole la corriente a su rumor.

- los primeros lugares desaparecen... dicen que se van del país, pero desaparecen nadie sabe, dijo ella agregándole tensión a la historia, yo la mire extrañada.

- deberías de no estudiar ciencias, si no periodismo señorita Benson - dijo el profesor que entro a dar clase, con cierto odio en su mirada era un anciano de unos 70 años, dicen que incluso estudio en este lugar no sé si será mentira o verdad, pero tiene años dando clases y siempre ha sido muy extremista en sus lecciones o doctrinas.

- lo que diga la gente, son simples rumores, por eso tienen bajas notas esta juventud, pendientes de escuchar historias ficticias y mitos infantiles, por eso es que el futuro lo veo gris con ustedes como sus forjadores dijo el mientras trazaba los ejercicios en la pizarra chirriando de manera irritante la tiza el cual perturbaba, clavo sus ojos a cada uno de nosotros. Pie grande no existe, y si no quieren que los repruebe no quiero escuchar más historias tontas ¿entendido?  dijo el mientras enseñaba sus dientes amarillentos todos asentimos e hicimos la lección correspondiente asustados .

pasado esa clase fui a música como siempre tortuoso, y luego a Historia Universal y por ultimo latín al terminar fui al salón donde estaba el profesor Nicolai.

- buenas tardes, dije mientras me colocaba la bata él estaba sentado en su escritorio leyendo un libro

- ¿comiste? ¿quieres café?  dijo el sonriéndome gentilmente.

- si ya comí, no gracias no quiero café.  Dije tensa balanceándome nerviosa.

- está bien, dijo el mientras me miraba de arriba a abajo, pensé que vendrías sin el uniforme dijo el mientras dejaba su libro a un lado, cuéntame. toma asiento, - ¿te gusta la química? dijo el mientras le echaba azúcar al café, una, dos, tres, cuatro, cinco   y seis cucharillas yo lo mire sorprendida.

- ¿procesos químicos? todo es química para mi dijo el sonriéndome. - si, pero no es mi favorita, prefiero biología como tal dije mirándolo revolver su café extremadamente azucarado.

- entiendo, a mi también me gusta la biología, descubrir nuestro ADN, todo eso me fascina, ven acércate-  dijo el mientras se levantaba rápidamente con su café en mano e iba al microscopio yo lo seguí rápidamente, el coloco la taza a un lado. Observa - dijo mientras miraba por el microscopio.

- ¿qué tengo que observar? dije sorprendida mientras lo miraba él se apartó, yo mire una especie de seres microscópicos. Fascinantes me parece que esta estructura esta.

- si células enfermas, es de un sapo enfermo el tejido mohoso. dijo el, todo eso invisible para nosotros dijo el mientras sonría.

- ¿intentas citar al principito? pregunte bromeando.

- no lo leo desde hace unos años me miro y le dio unos sorbos a su café. - le falta azúcar. - sabes chiquilla ¿has pensado en trabajar? pregunto el sonriéndome.

- ¿es enserio? soy interna y no tengo acceso a internet, y dudo que prostituirme entre el alumnado sea un negocio exitoso entre mis compañeros - dije con sarcasmo.

- buen el prostituirte te lo aceptaría dentro de 6 años más cuando sea legal - dijo el sonriéndome guiñándome un ojo.

- tengo 16 ¿qué edad crees que tengo? No tengo 13 sabes, un momento si me prostituyo no necesitaría de ti- gruñí   mirándolo con desprecio él se burló.

 - tonta, ya veo con razón tus compañeros son más grandes pensé que tendrías 13, lo mire con odio - te tengo una propuesta... mira necesito ayuda necesito un asistente, no solo para corregir los exámenes ya que he visto los tuyos y tú eres muy inteligente, pero tengo problema con la concentración... me disperso y olvido que tengo que hacer por eso te necesito y a cambio te pagare por tus servicios de asistencia. -pero no permiten trabajos en este lugar dije sorprendida.

- no es trabajo, ¿te estoy contratando, acaso? ¿no, la verdad eres como esas víctimas que eligen para ser torturados como prueba, tu eres mi victima pues, dijo el sonriéndome- ¿aceptas o no?  dijo el sonriéndome.

- pero. no creo que sea correcto, dije sonrojada.

- tú lo necesitas y yo lo necesito. necesito al menos terminar este año en este colegio, para tener un buen currículo necesito referencias y este sitio es el mejor para darlas, y por el paso que voy terminare siendo profesor de una escuela pública en un barrio de los hijos de los psicópatas dijo el sonrojado, en verdad lo necesitaba igual que yo.

- está bien acepto dije sonrojada al final el me explico lo que tenía que hacer, tenía que ayudarlo a limpiar, guardar todo en su lugar ya que los de limpieza le cambiaban los utensilios, llevar los informes, actualizarlos, manejar los exámenes de los cursos menores, actualizar el tema que daría de clase, era unas grandes responsabilidades que en otras manos seria el festín para venderlo a los alumnos pero el confió en mí, y yo no veía la necesidad de eso, empecé esa misma tarde arreglando el salón, el me sonrió y me agradeció invitándome un café pero yo lo negué simplemente me fui a dormir enseguida me sentía cansada tenia tiempo que no me ocupaba tanto desde que vivía en casa, cai inmediatamente en un profundo sueño al despertar al otro día mire a todo el mundo revuelto en la cafetería..

No hay comentarios: